Llevar en la muñeca un reloj Spitfire, de la casa IWC, es portar una historia infinita. Después de todo, el arte de medir el tiempo siempre ha sido una herramienta útil, como ocurrió con los pilotos que volaron en el icónico avión Supermarine Spitfire, quienes defendieron Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.
En agosto, el avión de batalla alzará nuevamente sus alas y será conducido por los pilotos Matt Jones y Steve Boultbee Brooks. Esta nueva expedición lleva el nombre de “The Longest Flight” y en ella los protagonistas serán los relojes Timezoner, que forman parte de la colección Spitfire y son estupendos compañeros de viaje.
El objetivo de la colección creada por IWC Schaffhausen, además de rendirle un homenaje profundo a la historia, es unir la estética con la alta tecnología.
Por ejemplo, para hacer los relojes se tomaron dos características esenciales de la aeronave Supermarine Spitfire: su practicidad e impecable diseño. Es así como cada pieza tiene un toque de elegancia y se adapta a las necesidades de cada usuario.